29 septiembre 2006

DOS ALMAS

Copiado de http://www.lacoctelera.com/elpaskin

Por Juan Pablo Cárdenas, para The Paskin

Cuando acabó la Dictadura, la política empezó vivir un período sin perfiles claros, de connivencias escandalosas y de pobres o inexistentes visiones estratégicas. Pinochet permaneció como Comandante en Jefe, ingresó al Senado y hasta fue saludado con consideración por sus antiguos detractores. Los partidos políticos se hicieron rehenes de una transición tímida, cancerberos de las leyes heredadas y se arrodillaron ante los poderes fácticos.

El noble discurso de la “reconciliación” sirvió de pretexto a la impunidad y a la consagración de un orden perverso que consolida la inequidad entre los chilenos y afecta gravemente nuestra independencia nacional y soberanía.

Por largos años hablar de derechas o de izquierda resultaba enojoso o nostálgico. Salvo por los ultrismos que siguieron manifestándose, nuestros representantes en el gobierno y el parlamento se constituyeron en una clase política, en una fronda o casta con enorme identidad ideológica y, sobre todo, ensimismada y con una notable destreza para repartirse el poder, disfrutarlo binominalmente y, ahora, heredarlo a sus nuevas camadas.

Cumplido el mismo tiempo del pinochetismo, felizmente la política pierde su buena compostura y las dos almas nacionales empiezan a manifestarse al interior de los partidos y las alianzas. Incluso, algunos infiltrados rompen la monotonía y el fair play de los hemiciclos parlamentarios y, sin tapujos, se reconoce que sólo el sistema electoral vigente explica la integridad de los partidos y coaliciones. Así como se acepta que ya una mitad del país no marca preferencia en las elecciones y empieza a desconfiar severamente en la democracia.

Por un lado, el alma de quienes creen o se autocomplacen en lo existente. La creencia de que la buena suerte de unos pocos es la única esperanza de los que tienen poco o nada. Que los ricos tengan cada vez más para rebalse en los pobres y un estado que gaste en puentes, carreteras y puertos, pero que se manifieste cicatero en salarios, viviendas sociales, educación y salud. Fin al salario mínimo, a las indemnizaciones por años de servicio, a los sindicatos y a las inspecciones laborales y medioambientales. Loas al superávit estructural, la eficiencia del mercado y a su sacrosanta Ley de la Oferta y la Demanda.

El lucro como motor de la historia

De otro, quienes añoran del padre generoso que emprende, da trabajo, que reparte mejor aunque nunca alcance para todos y las cifras macro tiriten ante las demandas socioeconómicas. Que no le teme tanto al déficil fiscal, se hace cargo de educar al pueblo, subsidiar los productos esenciales y dejar cada año vacías las arcas fiscales en beneficio del gasto social y la prosperidad de los más débiles. Que cree poco o discretamente en la iniciativa privada y que asume que hay buenos y malos empresarios. Decentes y muchos chupasangre.

El poder social como partera del progreso.

El alma de los republicanos a medias. De los partidarios de la democracia representativa, del parlamento cupular, del nepotismo y de la posibilidad de buscar alianza con los militares cuando la correlación de fuerzas incline el péndulo de la política hacia los inconformes o desposeídos. Así, también, el alma de quienes prefieren los políticos mandatarios de la voluntad popular, aunque ésta se equivoque o exagere en sus demandas, métodos y decisiones. Que no le teme al plebiscito, a las marchas callejeras y los paros nacionales. Que odia la trayectoria de nuestros militares, pero muy frecuentemente se encanta con los ejércitos y los caudillos de signo nacional y popular.

Dos almas en pugnas en lo que toca a la cultura, la comunicación social y nuestras relaciones internacionales. La de quienes apuestan a nuestro compromiso latinoamericanista y tercermundista; la de quienes quieren ver instalado a Chile en “las grandes ligas” o los todopoderosos del mundo. La de quienes defienden los derechos de los educadores versus la de los pingüinos y jóvenes generaciones. La de aquellos que piensan que la libertad de prensa es el derecho de las empresas periodísticas a no ser molestadas por la autoridad, o la de aquellos que aspirar a un ciudadano informado y conciente. Dos almas que difieren en cuanto al derecho a la vida y la dignidad humana. Los que añoran el látigo y la pena de muerte; los que abogan por el derecho de todos, como de los propios delincuentes. Dos almas que coexisten cada vez más tensas el interior de las instituciones políticas, sociales y morales. Incluso en las propias personas: chilenos y chilenas conservadores, en un sentido; muy liberales en otros aspectos.

Formas distintas de concebir el mundo y el futuro que han estado soslayándose, evitando la controversia. En favor, por supuesto, de una Transición hundida en el tedio. De una política sin imaginación. En un país que todavía le teme a la diversidad, a la capacidad de nutrirse del choque civilizado de estas dos almas. A hacer luz gracias a sus polos positivos y negativos. Por supuesto que con un buen cable a tierra: una sólida institucionalidad democrática.

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19 septiembre 2006

Las políticas asesinas de la Coca Cola expuestas

Por Bryan G. Pfeifer

Una formidable lucha contra las violaciones laborales y de los derechos humanos cometidas por la Coca Cola en Colombia y en otras partes, crece en los Estados Unidos, Canadá y otros países. La Coalición Estudiantil para Romper el Contrato de la Coca Cola, con más de 20 organizaciones representando a 5.000 estudiantes en la Universidad de Michigan ha dado un golpe más a la corporación multimillonaria.




En un comunicado de prensa el 20 de junio la coalición anunció que la universidad ha puesto en “probatoria” a la corporación por sus acciones en Colombia y en la India.

La Coca Cola, con base en Atlanta, Georgia, vende cuatro de las cinco marcas de soda más populares: Coke, Diet Coke, Fanta y Sprite. Fundada en 1886, la compañía tiene operaciones en más de 200 países. Produce casi 400 marcas de bebidas, incluyendo Dannon, Dasani, Minute Maid y Nestea.

Amit Srivastava, un miembro líder de la coalición estudiantil de la Universidad de Michigan y miembro del Centro de Recursos de la India dijo: “Los estudiantes en Michigan han asegurado una gran victoria para el pueblo de India y Colombia. Sus acciones abren el camino para que otros colegios y universidades se unan al creciente número de colegios que ejercen presión contra la compañía Coca Cola.” (www.IndiaResource.org)

La universidad cedió después de que masivas campañas con meses de dura ción se dieran en varios campos de la universidad. Las acciones incluyeron dos audiencias públicas en la universidad. En estas participaron representantes de la organización laboral Sinal trainal, que trabaja en las plantas de la Coca Cola en Colombia. Los representantes participaron en las acciones junto con miembros del sindicato de Traba jadores del Acero y la organización Estudiantes en Contra de los Talleres de Explotación. Sinaltrainal esta pidiendo que no compren los productos de la Coca Cola.

Después de 10 meses de investigaciones por la Junta de Revisión de Plei tos, (JRP)—un cuerpo de asesoría creado por la universidad bajo la presión de la coalición estudiantil—la Coca Cola fue encontrada culpable de violar el Código de Conducta de Venta de la Universidad de Michigan. Según la JRP, la decisión se basó tanto en las pruebas científicas que encontraron altos niveles de pesticida en la bebidas de coca cola en la India y las repetidas violaciones de la leyes laborales por la corporación en Colombia.

En la India, la Coca Cola ha estado vendiendo productos contaminados con pesticidas, incluyendo DDT—algunas veces con niveles 30 veces más altos que los permitidos por los Estados Unidos y Europa.

El 19 de mayo, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos prohibió la entrada de un cargamento de productos de la Coca Cola provenientes de la India. La base para la prohibición fue: los productos no eran “seguros” y “no se ajustaban a las leyes de los Estados Unidos.”

En la Universidad de Michigan, la Junta dijo que investigarían mas los asuntos de la depleción del agua del subsuelo por la Coca Cola y la manera en que se deshace de los desperdicios tóxicos vendiéndoselos como fertilizantes a los campesinos en la India.

La Junta ordenó a la Coca Cola a que lance una investigación independiente en cuanto a sus prácticas corporativas en la India y en Colombia antes del 30 de septiembre. Una auditoria debe haberse completado para el 31 de marzo del 2006. Y después, la Coca Cola está supue sta a adherirse a un plan de acción correctivo para el 31 de mayo del 2006.

Además la universidad ha renovado su contrato con la Coca Cola solamente de forma condicional por tres meses, comenzando en junio del 2005 y sujeta a que la corporación haya actuado satisfactoriamente.

La Junta declaró además que si la Coca Cola no cumple con las fechas y progresa satisfactoriamente, “la relación de negocio entre la Universidad y la Coca Cola será suspendida y sus productos no se ofrecerán en la Universidad, lo cual se incluye pero no se limita a las vendedoras, los estantes de comida, los eventos atléticos y los eventos organizados por la Universidad.”

La historia de la bebida
que mata

En los Estados Unidos, la Coca Cola tiene una historia de discriminación contra afro-american@s. En junio, 2000 la corporación llegó a un acuerdo en un litigio de acción de clase con más de 1.500 trabajador@s afro-american@s.

Había muchísima evidencia de salarios desiguales, promociones prejuiciadas, un ambiente de trabajo hostil a causa de la discriminación racial, y represalias contra trabajador@s que se quejaron de los agravios, según el libro “La guerra en Colombia: hecha en los Estados Unidos” (“War in Colombia: Made in U.S.A.”; www.leftbooks.com).

En Colombia, la embotelladora más grande in Latín América, Panamco, está acusada de contratar paramilitares para asesinar y aterrorizar a líderes sindicales, a sus familias y parientes, y a sus comunidades. (www.killercoke.org)

Desde 1989, por lo menos ocho líderes sindicales de las plantas de Coca Cola en Colombia han sido asesinados por las fuerzas paramilitares. En los Estados Unidos, el sindicato de trabajador@s del Acero está demandando por daños y perjuicios a Coca Cola y Panamco bajo el Acta Alien Claims Tort por haber “contratado o dirigido a fuerzas de seguridad paramilitares que usaron violencia extrema y asesinaron, torturaron, e ilegalmente detuvieron a líderes sindicalistas.” (www.uswa.org)

Más de 3.000 sindicalistas han sido asesinados en Colombia desde 1990. En el período reciente, muchas corporaciones basadas en los Estados Unidos y el gobierno imperialista estado unidense, casi siempre a través del Plan Colombia, han trabajado mano-a-mano con el gobierno colombiano y la clase dominante para perpetuar este terro rismo.

El 63 por ciento de la población de Colombia vive en la pobreza; 25 por ciento vive en condiciones de miseria.

Pero la unidad y solidaridad internacional con los sindicatos colombianos está creciendo rápidamente.

* En abril, la Asamblea Repre senta tiva de la Unión de Maestros Unidos del Estado de Nueva York que tiene 525.000 miembros y está asociada a
la Federación de Maestros, adoptó la resolución de abstenerse de servir o vender productos de la Coca Cola en sus oficinas, reuniones y actividades públicas. (www.nysut.org)

* En los meses recientes, federaciones, concilios laborales, y sindicatos por todo los Estados Unidos, han pasado muchísimas resoluciones para protestar contra las violaciones de trabajo y de derechos humanos de la Coca Cola, prohibiendo las máquinas de Coca Cola y otros productos de Coca Cola en las oficinas sindicales, y demandando que las escuelas remuevan las máquinas de Coca Cola. Los sindicatos incluyen varios sucursales de los Trabajador@s de Correos, la Federación de Maestr@s de California, los Trabajador@s de Co municaciones, Empleador@s de Ser vicios, Trabajador@s de Auto móviles, y los Trabajador@s del Acero. Muchas sucursales de sindicatos canadienses e ingleses han pasado resoluciones semejantes. (www.killercoke.org)

* A causa de la presión masiva estudiantil, la Universidad Rutgers en Nueva Jersey no renovó el contrato exclusivo de Coca Cola, entrando en vigor el primero de junio, 2005. Campañas activas para prohibir la Coca Cola están teniendo lugar en más de 30 campos universitarios en los Estados Unidos y otros países.

* Un taller sobre “La campaña internacional para demandar justicia a la Coca Cola” tuvo lugar en el Foro Social Mundial en Porto Alegre, Brasil en enero. Más de 500 activistas presentes aprendieron varios modos de protesta contra “la bebida que mata — Coca Cola” y cómo apoyar a los sindicalistas colombianos. (www.iacenter.org)

Motisola Abdallah, una mujer afro-americana y una de los cuatro demandantes que llevaron a cabo el litigio en 1999 contra Coca Cola, acusándola de discriminación, resume la lucha contra la Coca Cola: “Estoy feliz de que la lucha contra la Coca Cola sea global y de largo plazo. Eso comprueba que l@s trabajador@s dondequiera que vivan están tod@s junt@s en esta lucha. Una corporación como Coca Cola no es solamente injusta a sus trabajador@s en un solo lugar. La injusticia corre a través de todo un negocio en el cual la ganancia es la mayor motivación.

“Nadie que luche por la justicia dede rendirse. Junt@s podemos lograr cambios, unidad y justicia verdadera” (La guerra en Colombia)
(Copyright 2006, Workers World. Todos los derechos reservados. Permiso para reimprimir artículos dado si se cita la fuente. Para más información escriba a: Mundo Obrero/Workers World, 55 W. 17 St., NY, NY 10011; por e-mail: ww@workers.org. WWW: http://www.workers.org)

Fuente:
http://www.workers.org/mo/2005/coca-cola-0714/

Pagina del Boicot:
http://www.killercoke.org/

Pagina donde Coca-Cola se defiende:
http://www.cokefacts.org/
(Señores Coca-cola, pueden decir que todo es mentira en una pagina web, pero una pagina no revive a los muertos!)

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